¿Está Cuba preparada para una «invasión» del turismo de Estados Unidos?

La música, los puros, el buen ron y las playas paradisíacas han atraído visitantes a la isla desde mucho antes de la llegada al poder de la Revolución Cubana.

Si se añade la imagen de los carros clásicos atravesando las calles de uno de los últimos bastiones comunistas del mundo, Cuba tiene un carácter único en el mercado internacional del turismo: ese sello de «autenticidad» que tanto busca el turista promedio en la actualidad.

A pesar del proceso de «deshielo» diplomático entre los gobiernos de Raúl Castro y Barack Obama que comenzó en diciembre, Washington mantiene su prohibión oficial de que los ciudadanos estadounidenses viajen a la isla.

Aun así, algunos turistas de EE.UU. ignoran esa veda.

«A mí no me importa si ellos creen que estoy infringiendo la ley», confiesa David, un músico del estado de Illinois que realiza su segundo viaje a Cuba sin los permisos necesarios.

«Siempre la he considerado una regla arbitraria y ridícula», insiste.

Y cada vez más compatriotas suyos piensan lo mismo. Especialmente desde que vieron a su presidente sentarse junto a Raúl Castro en Panamá el 11 de abril, se sienten más legitimados para visitar la isla.

A muchos de ellos les parece injusto -y hasta ilógico- prohibir los viajes a un país con el que las relaciones tienden a ser cada vez más cercanas.

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Tomado de BBC Mundo